En MediosEspecial Día de la Mujer

ESPECIAL DÍA DE LA MUJER

Cuatro científicas y sus aportes al patrimonio y a la sustentabilidad Viviana Bustos, Ingrid von Baer, Anita Behn y Karina Buzzetti trabajan, desde distintos ámbitos, para no proteger la producción agroalimentaria chilena, con sustentabilidad, buscando aprovechar los recursos locales, cuidando y mejorando especies endémicas y buscando transformarlas en alternativas rentables para los pequeños productores y para la salud humana.

PATRICIA VILDÓSOLA ERRÁZURIZ / Revista del Campo El Mercurio

En el agro, como en la ma­yor parte de los sectores de la economía, las muje­res son claves. No impor­ta el rubro, están en to­das las áreas de la pro­ducción agroalimentaria. Temporeras, profesionales, empresarias y emprende­doras. También desde la academia y la ciencia son múltiples los conocimientos y desarrollos que están entregando para el desarrollo y la sustentabilidad de la producción agroalimentaria del país. Aquí les mostramos a cuatro de ellas -entendiendo que hay muchas otras­- reconocidas por sus trabajos en protec­ción y desarrollo de cultivos patrimonia­les, no solo impulsando el conocimiento y mejora productivos, sino buscando convertirlos en alternativas atractivas para los pequeños productores; o en ba­lance de carbono en producciones pe­cuarias y economía circular de los siste­mas agroacuícolas; y en el uso responsa­ble de los plaguicidas, entendiendo que son esenciales, pero si no se utilizan de manera adecuada pueden provocar da­ño al entorno y a las personas. Todos aportes claves para la producción agroa­limentaria y la salud humanas.

Viviana Bustos: Economía circular uniendo cadenas agrícola y acuícola
Para Viviana Bustos, Mé­dico Veterinario, Doctora en Ciencias y premio Mujer AgroInnovadora de FIA, la investigación científica li­derada por mujeres es una herramienta para apoyar el desarrollo del sector de ma­nera sustentable. “Para al­canzar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible del ambicioso compromiso de la agenda 2030, debemos incorporar más mujeres en la investigación y desarrollo de las ciencias silvoagrope­cuarias de nuestro país. La investigación aplicada lide­rada por mujeres es esencial en el camino hacia un futu­ro sostenible”, comenta quien es, además, académi­ca de la Universidad de Los Lagos, donde dirige el laboratorio de Carbono y Cam­bio Climático.

Reconoce que la región de Los Lagos es agroacuí­cola, por ello, le pareció na­tural buscar cómo aprove­char los residuos de una in­dustria en beneficio de la otra a través del programa que desarrolla, en conjunto con las Universidad de Los Lagos, Cero Huella: la integración de las cadenas pro­ductivas agrícola y la acui­cultura.
“De alguna forma, lo que se descarta en un sistema se puede utilizar como insumo primario para el otro. En­tonces, generas un círculo virtuoso bastante intere­sante desde el punto de vis­ta de la economía circular”, explica la científica.

Lo hacen articulándose con el sector privado del sector acuícola como agrí­colas. Está convencida de que el trabajo cercano con los productores es clave. “La industria y la producción a nivel de productor primario están preocupadas de ser más sustentables. Hay una sed de conocimientos. De entender las cosas que están ocurriendo. Uno ve que los productores buscan enten­der los temas ambientales, pero quieren aprender no de lo que ya saben, sino los números que les muestren cómo una acción tiene un efecto concreto, por ejem­plo entender cuál es la carga de metano que tienen los pozos purineros …. El trabajo científico es esencial, pe­ro es necesaria la transferencia. No hay progreso sostenible si no está involucrada la academia y la ciencia en ese progreso en términos de la seriedad que se esta­blece”, recalca.

Explica que es clave apor­tar con datos. “Ya tenemos la línea base de seis leche­rías de la región y, a partir de eso, sabemos que la emi­sión de metano de los siste­mas pastoriles de Chile es menor que la de otros”. ­

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